• Archivos

  • Google Earth 5.0

    Hoy se ha presentado, y ya está disponible para descarga, el programa Google Earth 5.0.

    Una de las características más interesante es la opción de viajar al pasado, con la posibilidad de ver imágenes históricas y comparar cómo ha cambiado la superficie y el entorno con el paso de los años de los que hay almacenadas imágenes.

    También es posible sumergirse bajo los océanos (recientemente se implementó un nuevo lecho marino proporcionado por entidades oceanográficas) y grabar y compartir viajes y recorridos hechos en Google Earth.

    En la página oficial de Google Earth 5 hay vídeos que explican las novedades, aunque YouTube no anda muy fino y no es cómodo verlos; de modo que lo es más recomendable es instalar directamente la nueva versión (que es gratis, como siempre) y probarla uno mismo.

    Actualizado: tocando tocando me encuentro con que incluye Google Mars -que efectivamente no estaba incluido en anteriores versiones.

    Fuerte Apache: rap entre corridas y tiros.

    fasc_0041.jpg
    Soy de Ciudadela. Me fui hace trece años, pero si preguntan todavía respondo así. Quizás sea una declaración de principios, una forma de plantarse frente a la vida. Hoy, sin embargo, pongo a prueba esa frase. Vuelvo al barrio atraído por la historia de un grupo de música que nació en el Fuerte Apache. El lugar, vigilado por 120 gendarmes, es temido y respetado por todos mis vecinos. Yo, por ejemplo, me crié a diez cuadras, pero entré por única vez en 1983 porque mi viejo votaba ahí. Los monoblocks fueron el telón de cemento detrás de mi infancia y la de mis amigos. Teníamos el secreto orgullo de vivir cerca del rincón más violento del país.
    Cruzo el puente de la General Paz y espero un remis trucho al lado de un puesto de diarios. Hay tres personas adelante mío, y vamos a entrar en un coche a 90 centavos por cabeza. Es la única forma de llegar. Viene un Peugeot 504 pintado a mano, con un cartel que dice “desde Liniers hasta el Barrio” (el barrio, se sabe, es Fuerte Apache). Subo. Los pasajeros y el chofer casi ni hablan. Solo cantan el número de edificio en el que se quieren bajar, y con eso el remisero arma su hoja de ruta. Miro por la ventanilla, las cosas cambiaron: todo es más gris que en el recuerdo, como si el sol y la humedad hubiesen desteñido el ambiente. El auto se desliza en esa geografía con precariedad, como un catamarán en un río picado. El Complejo Habitacional Ejército de los Andes —tal su nombre legal— es un laberinto de 22 monoblocks, divididos en tiras de 3 pisos y 11 nudos de varias torres cada uno.

    -Yo me quedo en el nudo tres.

    Mi voz suena extraña. Debo tener miedo, o tal vez me sienta observado por mis compañeros de viaje. El chofer señala el número pintado sobre la pared de un edificio. Llegué a destino y estoy solo en una calle interna del barrio. Es un mediodía con silencio de madrugada. Me siento un pez fuera del agua, perdido y frágil en esta mole de cemento.
    Dos pibes salen del umbral de un edificio. Fruncen el ceño, me relojean. El de buzo con capucha hace un gesto con la mano, como un clic de una cámara de fotos. Estoy tenso. Digo sí con la cabeza, se acercan y el más grandote tiende la mano.

    -¿Todo piola? Yo soy el Massi.

    Maximiliano Ocampo, el gordo Massi, es uno de los cantantes de Fuerte Apache, la banda de raperos formada durante 1998 en el corazón de los monoblocks. De letras violentas y pegadizas, son expertos en mostrar crónicas de la vida cotidiana de este barrio. Su potencia reside en que no necesitan impostar voces o situaciones para convencer de que cultivan el más puro ‘gansta rap’ adaptado al suelo argentino. Escuchar sus temas provoca una certeza: hablan en serio.

    -Había otros —dice Massi— que querían hacer lo que hacemos, pero no podían. No les quedaba el personaje. Nosotros no necesitamos actuar. Somos un grupo de verdad. Venimos de haber estado presos, de haber robado, de haber zafado de tantos tiros. Ahora nos rescatamos, y queremos tirar abajo las barreras que nos impone la sociedad.

    La leyenda dice que la producción de la banda circuló de mano en mano, hasta que alguien la subió a Internet. Y todo explotó. Tanto que Pablo Lescano, el inventor de la cumbia villera, los quiso poner bajo su ala. Pero los pibes no quisieron saber nada.

    -Nosotros —contestaron— no somos segundos de nadie. Nosotros somos F.A.

    Costo de vida
    fac_0256.jpg
    Nos internamos entre las torres. Pasamos una cancha de fútbol, estacionamientos con coches abandonados y un baldío lleno de barro. Massi entra en un edificio y me pide que espere un rato en la puerta, que va a buscar a Esteban, otro de los cantantes de F.A. Sube una escalera y desaparece. Al rato salen los dos.
    Esteban Rodríguez tiene 25 años, uno más que Massi. Se hicieron amigos en la Media 7. Al principio se dedicaban a los grafittis, pero en el 98 a Esteban se le ocurrió escribir una letra sobre el barrio. Esa primer canción reza que “nadie sabe lo que en el Fuerte / la vida te cuesta / porque es difícil vivir / donde todo apesta”. Es la visión de un adolescente criado entre “tiros y corridas”, donde “hay que sufrir para poder vivir”.

    -La hice en clase, mientas el profesor hablaba. Todos los compañeros se pasaban la hoja, me preguntaban si la iba a cantar. El día después, Massi llegó a la escuela con otra canción.

    Ese primer tema de Massi narraba otra historia real: el asesinato de un policía bonaerense en el Fuerte Apache. “Se escucharon los disparos / se vieron tres fulanos / y la policía llora / por la muerte de su cabo”. Esas canciones fundacionales no tenían música propia. Los F.A. usaban bases de Wu Tang Clan, Cypress Hill o Tupac. Esteban recuerda y sonríe.

    -Cortábamos los cables del parlante para que salga el golpe sin la voz. Y con eso cantábamos. Pero era algo personal, entre nosotros.

    Una tarde se encontraron a Esmoler, del Sindicato Argentino del Hip Hop. El rapero los escuchó y se ofreció a ayudarlos. A los quince días los llamó: quería darles una base para que puedan cantar arriba. Fue el primero y uno de los pocos del ambiente que les dio una mano.
    Con esos primeros temas, los F.A. se largaron a organizar recitales en clubes de la zona. Corría el año 1999 y un rumor: hay unos pibes del barrio que están tocando.

    Modelo para armar
    fac_0343.jpg

    Aunque menores que él, los F.A. pertenecen a la generación de Carlos Tevez, el vecino más exitoso del barrio. Pero si Tevez es el paradigma del triunfo, también es la excepción. En su misma época crecieron pibes como Claudio David Nuñez, que tiene el extraño privilegio de haber sido uno de los primeros menores condenados a cadena perpetua en Argentina. A los 12 años mató al padre, un policía tucumano que abusaba de su hermana menor. Con el tiempo, Claudio se volvió un ladrón respetado en el barrio, hasta que a los 17 cayó preso, acusado de asesinar a cinco personas, en su mayoría policías.
    En el Fuerte Apache, uno y otro extremo son recordados con respeto y cierta admiración. Porque los dos, con suerte inversa, abrieron a las patadas —o a los tiros— las puertas que la vida les cerró.

    -Así es la onda acá —dice Massi mientras caminamos— uno nace re de cero. Y de cero es andar con los dedos afuera de las zapatillas, no tener que comer. Esos eran pibes que trabajaban de diareros cuando eran guachos, eran pibes sufridos, re-humildes.

    Muchos de los que se hicieron de abajo fueron tumbados por la metralla policial o terminaron detenidos con largas condenas. En el 2001, ese destino a plazo fijo pareció alcanzar también a los de F.A. El gordo Massi y otro integrante de la formación original cayeron presos. El grupo de rap que prometía representar al ghetto, se diluía en la lógica de su lugar de origen.
    Adentro, a la sombra, Massi apenas escribió un poema. Pero no le puso música, y al salir lo quemó junto a todas las cartas que había recibido.

    -Ni la ropa me llevé. Me puse un short, un par de ojotas, miré a los pibes a los quedaba una banda de años y les dije “tomá, esto para vos, esto para vos”. Un olor a tumba tenía todo. Preferí dejar las cosas ahí.

    Después de ese ritual, la banda se volvió a juntar. Se sumaron Patu y Picky, el hermano de Esteban, que venía de otro palo musical. Entre todos armaron un pequeño estudio y se pusieron a ensayar. Pero ya no querían seguir haciendo lo mismo, tocar para ellos y que la gente los escuche de casualidad.

    -Una vez que salí, dijimos: lo vamos a hacer con un fin y un propósito. La onda era hacer algo que quepa en algún lado, no dejar de contar lo que vivimos pero hacerlo con gracia, que no choque tanto.

    Berretines de narco

    fac_0081.jpg
    Seguimos caminando por el barrio. No me parece excepcional hacerlo, pero me imagino a los periodistas que entran con custodia —uno llegó a hacerlo rodeado de 15 policías— y me siento bien. Cada tanto, pasa un grupito de pibes quemando un porro con la naturalidad de quién cumple un ritual cotidiano. En la entrada de un edificio nos encontramos con un hombre de poco más de 40 años. Tiene barba de dos días, pómulos hinchados y ojos muy rojos. Lleva una lata de pintura, y cuando habla, no entendemos si quiere venderla o si la lleva para pintar algo. Más tarde lo volvemos a ver sentado contra una pared e inmóvil, con media cara metida adentro de un sachet de leche. Mis guías lo miran con lástima.

    -Ese vive para el poxirrán.

    En otro tramo de la tarde, se acerca un grupo de pibes. Uno de ellos camina con una convulsión leve. Tiene una sonrisa vacía y la cara llena de granos. Es lo que se llama “un fisura”. Nos saluda con un beso a cada uno, pero en sus gestos se nota un dejo de paranoia. Esteban —ni él ni su hermano consumen drogas— es el más preocupado por el tema:

    -El paco es una mierda. Los tranzas se llenan de plata a costillas de pibitos que se arruinan en muy poco tiempo.

    De hecho, uno de los mejores insultos escuchados en sus letras es “berretines de narco”.
    Massi propone que busquemos un lugar para conversar tranquilos. Nos sentamos en un cantero, pero se arrepiente. Estamos en el borde de los monoblocks, muy a mano de la Gendarmería. Y eso implica un peligro básico: que nos secuestren el faso que Massi pica sin apuro.

    -Acá es común ver gente fumando marihuana. No es algo que moleste a nadie. Pero si te para la Gendarmería te lo sacan, y si tienen ganas de joder te meten una causa por tenencia.

    Los gendarmes llegaron al barrio el 14 de Noviembre del 2003. Desde entonces, el Fuerte Apache está rodeado: 120 efectivos divididos en 15 puestos en cada entrada y salida. En los primeros meses, el control implicaba revisar hasta las bolsitas de los pibes que iban al jardín “por si sus padres sacaban armas entre las ropas”. Patu —que llegará más tarde porque trabaja en una fábrica— tiene grabado el día de la ocupación:

    -Me desperté, miré por la ventana y estaba lleno de tipos de verde con armas largas. Al principio pensábamos que eran militares, que nos estaban invadiendo.

    Las invasiones no son algo desconocido en Fuerte Apache. En el imaginario colectivo están frescos esos días en los que allanaban casa por casa. Más de una vez, para detener a alguien, se hicieron operativos con 300 policías, perros y helicópteros. El argumento es siempre el mismo: detener a las bandas que operan en el barrio. Cuando llegó la Gendarmería, los medios de comunicación decían que había más de 30, y que eran “violentas pero sin organización clara”.

    -Ahora —explica uno de los vaqueanos— sigue todo igual, pero más oculto. Lo único que cambió es que no llueven balas a cualquier hora del día.

    Eso, y que no se puede fumar en las orillas.

    Difusión canábica
    fac_0008.jpg

    Nos saludan desde una esquina. Es Yayi, un amigo de los pibes de F.A. Pide que nos acerquemos. Él, me dicen, mucho no se puede mover. Desde enero está con prisión domiciliaria y para que la cumpla le pusieron una pulsera en el tobillo. Si se aleja más de la cuenta, la pulsera envía una señal y los del servicio penitenciario llaman a ver qué pasa. Para zafar un poco compró un inalámbrico de buena calidad que le permite ir hasta la peluquería, el bar de enfrente o visitar a su vecina. Se mueve en ese pequeño mundo, atado por un lazo invisible a la casa de su madre. Yayi cuenta que antes, cuando estaba en la cárcel, sus compañeros de encierro no le creían que era amigo de los raperos de F.A.

    -Unos presos cantaban la del Guacho Cabañas, y me decían que no podía ser que yo conozca a los que escribieron eso.

    El tema “guacho Cabañas”, se llama en realidad Cuando un amigo se va, y narra la historia de un ladrón que se suicidó para no caer preso. La canción es un homenaje y una despedida con tiros al aire, lágrimas y un pedido para que los guíe desde el cielo. Para Massi, no es extraño que canciones así se escuchen desde el encierro.

    -Siempre nos llama gente de los penales diciendo que escuchan los temas en la radio. Es gente que nos sigue porque estamos del mismo lado que ellos.

    Pero el fenómeno no llegó solo a las cárceles. Como dicen en El rap de los monobloqueros, “siempre tiro a favor de la gente de abajo / de los que por ser de este barrio se les niega futuro y trabajo / también defiendo a los malandras aunque no sea lo mismo”. En decenas de páginas de Internet, en el boca en boca, en los fotologs de adolescentes del Gran Buenos Aires y en no pocos reproductores de mp3s de la clase media capitalina, las canciones de F.A. se repiten una y otra vez.
    Tamaña circulación tiene su historia. El responsable, dicen, es Fena, un pibe al que todos consideran el mayor marihuano del barrio. Fena dejó de cantar porque solo le importa seguir fumando, pero siempre quedó ligado al grupo. Esteban lo recuerda con cariño.

    -Habíamos hecho una grabación en un cassette, para escucharnos entre nosotros. La gente iba a fumar a la casa de Fena, y él se lo mostraba a todo el mundo. Un día se lo grabó a uno, después a otro y ahí empezó a circular.

    Bendita perdición
    fatsc_0072.jpg

    Esteban dice que en Fuerte Apache todo, incluso la delincuencia, es diferente a la de cualquier otro barrio.

    -Ciudadela es respetado en todo los barrios marginales. Para mí es un orgullo decir “soy de Fuerte Apache”. Vos vas a otros barrios y te dicen “uh, eso es re groso, es como el Bronx, ¿no?”.

    Será la arquitectura, supongo yo. Esos edificios de cemento uniformes, con puertas que respiran una tan cerca de la otra. O las ventanas que parecen mirarte todo el tiempo, en ese panóptico promiscuo, chusma, capaz de asfixiarte. A diferencia de las villas, donde la traza intenta señalar la emergencia y la movilidad, la solidez de los monoblocks genera la sensación de haber llegado a un lugar definitivo, inapelable. El Fuerte es el ghetto porque se cocina en su propia salsa, porque es tan difícil entrar como irse. Massi opina que si escuchamos bien, sus canciones narran esas particularidades.

    -Nosotros hablamos del estilo monobloquero.

    Así se llama un tema dice “viviendo a full la vida 100% diversión / en el Fuerte Apache la mejor inversión / vivir entre mujeres, que bendita perdición / morir entre disparos, a veces no queda opción”. En la historia del barrio sobran ejemplos de jóvenes que eligieron vivir y morir a esa velocidad. El último caso que tuvo repercusión más allá de sus fronteras fue el de Joselo, jefe de una banda conocida como los “back street boys”. Joselo murió a los 23 años mientras intentaba robar un auto. Antes, había asaltado bancos, escapado de una cárcel en Tucumán y matado policías. Su gente lo despidió ametrallando la comisaría del barrio, y se generó algo inédito: los policías locales tuvieron que pedir custodia al grupo Halcón, la fuerza de elite de la bonaerense.

    -Ese —me confirman— si que era bien monobloquero.

    ¿Los del F.A. llaman a ser así? En una de sus letras, avisan que no, que “no es mentira lo que dicen mis canciones, / y aunque no sea lo correcto no te voy a dar sermones / la música no influye en tus acciones / cada uno es responsable de sus propias decisiones”.

    -Nosotros —dice Esteban— mostramos la realidad, pero no hacemos apología. Cuando se planteó grabar un disco pensamos en hacer temas nuevos, en cambiar un poco. Queremos ser más explícitos en que no queremos que otros pasen todo lo que pasamos. Nosotros ya estamos, la calle nos formó y por eso no somos menos que nadie. Pero queremos evitárselo a nuestra familia. Yo a veces veo que mi hijo canta nuestros temas y digo “la puta madre, no sabe lo que está diciendo”.

    Esta actitud tiene que ver con un cambio personal y las nuevas oportunidades que surgieron. El año pasado los pibes de F.A. se reencontraron, después de mucho tiempo, con la gente del Sindicato Argentino del Hip Hop. Estos últimos venían de girar por todo Latinoamérica, vivir en Puerto Rico y ganar un Grammy.

    -No se habían olvidado de nosotros —cuenta Esteban con orgullo— y nos ofrecieron todo para grabar.

    El resultado fue un disco al que llamaron “Estilo Monobloquero”. Mientras se escriben estas líneas, los F.A. buscan un sello discográfico que los edite. Son concientes de sus posibilidades, por eso hablan de lo que quieren lograr sin pelos en la lengua.

    -Por vocación —dice Massi— ya lo hicimos toda la vida. Ahora la idea es vivir de esto. Yo quiero tener otro trabajo, salvar a la familia. Tener para pagar un colegio afuera para mis hermanos, que los lleven y los traigan en un micro. Prefiero que sea un boludo antes de que tenga que vivir todo lo que pasé yo. Esa es la mentalidad de un monobloquero, de un pibe de barrio.

    (Nota y fotos aparecida en el Nro 5 de la Revista THC)

    La Página de FA en myspace

    Recuadros

    El nombre

    Cuando eramos niños, el Fuerte Apache no se llamaba así. Eran los monoblocks de Ciudadela, el barrio Ejército de los Andes, o simplemente “los bloques”. El nombre por el que ahora lo conocen todos se impuso en los 80’ gracias a —o por culpa de— José de Zer, el periodista que pasó a la historia por perseguir extraterrestres. Fue una de sus especialidades menos recordadas: la sangre. Dos bandas peleaban a balazo limpio en el nudo 12, y la llegada de la policía hizo que se unieran contra la ley. El tiroteo, dicen, fue memorable y duró toda la mañana. Los policías se atrincheraron en la comisaría bajo la lluvia de balas que caían desde los techos. El cronista no tuvo mejor idea que decir “esto es el Fuerte Apache”. Y la frase quedó grabada, como un estigma que nunca se pudo borrar. El gordo Massi vivía en el nudo 13, a pasos de donde salían las balas. Ni él ni Esteban habían cumplido los trece años. “Mi vieja —recuerda el segundo— me tuvo todo el día encerrado. No me dejaba salir”.

    Estar vivos

    Los de F.A. entraron a la adolescencia en los 90, sin boleto para la fiesta menemista. Son los hijos no reconocidos de la convertibilidad, los que dieron origen a la cultura de los “pibes chorros”, la de conseguir por la fuerza los pequeños lujos que el “uno a uno” había reservado para las clases medias y altas. También, claro, fue la generación que más sangre aportó a las estadísticas del gatillo facil. “La mayoría de las cosas malas que pasaron —dice Esteban— nos la hizo la policía. Nosotros nos cansamos de ver como mataban amigos, de compartir tantos velorios. El orgullo nuestro es estar vivos. Y que hoy en día estamos re legal en todo”.

    Con lo justo, la Selección de Diego le gana a Escocia

    Argentina vence 1 a 0 a Escocia, en Glasgow. Maxi Rodríguez abrió el marcador a los 8 minutos de la primera etapa. La única novedad en el equipo argentino es la inclusión de Emiliano Papa

    19/11/2008. Argentina-Escocia 2
    Argentina le gana a Escocia 1 a 0 en el estadio Hampden Park, en el debut de Diego Maradona como entrenador de la selección nacional.

    Maximiliano Rodríguez puso en ventaja al conjunto albiceleste a los 8 minutos del primer tiempo tras una buena combinación de la que participaron Carlos Tevez y Jonás Gutiérrez.

    Argentina monopolizó la pelota durante los primeros 25 minutos de juego, aunque tras la primera media hora de partido el conjunto local se animó y llegó con chances hasta el arco de Juan Pablo Carrizo.

    La gran novedad que tiene el equipo argentino es la inclusión como titular del lateral de Vélez Sarsfield Emiliano Papa, quien fue uno de los tres jugadores citados que actúa en el medio local, junto a Daniel Montenegro y Cristian Villagra.

    El esquema utilizado por Diego para este encuentro es 4-4-2 y en el medio lo comparten Javier Mascherano, Fernando Gago, Maximiliano Rodríguez y Jonás Gutiérrez.

    Luego del partido con Escocia, Maradona tendrá la misión de oficializar a sus colaboradores y preparar el equipo para el venidero compromiso internacional, que será en febrero próximo ante Francia, en París.

    Formaciones
    Escocia: Alan McGregor; Alan Hutton, Gary Caldwell, Stephen McManus, Garry Naismith; Barry Ferguson, Paul Hartley, Barry Robson, Scott Brown; James McFadden y Chris Iwelumo. DT: George Burley.

    Argentina: Juan Pablo Carrizo; Javier Zanetti, Martín Demichelis, Gabriel Heinze, Emiliano Papa; Maximiliano Rodríguez, Javier Mascherano, Fernando Gago, Jonás Gutiérrez; Ezequiel Lavezzi y Carlos Tevez. DT: Diego Maradona.

    Árbitro: Felix Brych, de Alemania. Cancha: Hampden Park (Escocia). Hora: 18, de Buenos Aires.

    REVIEW del Sony Ericsson W950

    Sony Ericsson da a conocer todos los detalles de su celular
    más completo y avanzado.

    Estilo musical, 3G y ligero
    El W950i Walkman® es un teléfono 3G ligero y elegante con un avanzado reproductor de música digital y una amplia pantalla táctil para facilitar su uso. El W950i es muy fácil de utilizar. La pantalla táctil y el puntero constituyen una manera cómoda de seleccionar y abrir elementos del menú.

    El teclado del ligero W950i es funcional y no sobresale de la superficie, y las teclas especiales del reproductor de música y demás controles se activan con una sola pulsación.

    Música para tu móvil
    Descargue los éxitos del momento en su W950i esté donde esté, en unos segundos. También puede transferir miles de canciones procedentes de sus bibliotecas de música del ordenador mediante un cable USB (suministrado en el kit W950i). Llenar su W950i de canciones es fácil y rápido. Y puede ver qué está sonando. El reproductor Walkman®, con sus gráficos avanzados, permite ver el trabajo gráfico del álbum: las portadas aparecen en pantalla.

    Almacene más música
    El W950i tiene una memoria flash impresionante de 4 GB. Esto significa que puede almacenar hasta 4.000 canciones. Descargue y guarde.

    W950i: kit musical completo
    El kit musical W950i incluye todo lo que necesita para tener música en su teléfono y disfrutar de ella dondequiera que vaya. Software de organización de música, cable USB, auriculares estéreo y el teléfono Walkman® W950i.

    Internet: rápido, a todo color y a pantalla completa
    3G hace de la navegación por la red en cualquier lugar una experiencia rápida y satisfactoria. El navegador de Internet Opera® 8.0 le brinda las prestaciones de navegación a las que está acostumbrado y le ofrece acceso a sus sitios web favoritos, dondequiera que esté. La pantalla táctil y el puntero le permiten hacer clic y desplazarse por enlaces, tal como lo haría con un ratón, lo que convierte el Internet móvil interactivo en puro placer.


    Conéctese y comparta
    Además de la tecnología inalámbrica Bluetooth®, puede utilizar el cable USB (suministrado con el kit) para conectar su W950i a su ordenador para transferir música, imágenes, vídeo y demás contenido entre dispositivos.

    Click aqui para ver las características del teléfono

    Review: LG Viewty (KE990d)

    viewty-001.png

    El LG Viewty es un teléfono-cámara que fue lanzado el 31 de Agosto de 2007. En su momento, se pensó que era la respuesta de LG al lanzamiento del iPhone pero también se lanzó para competir con el Nokia N95.

    Más detalles e imágenes, después del salto.

    El equipo posee una pantalla de 3″ de tipo táctil y una cámara de 5.1 MP como principales características.

    viewty-003.png

    LG quiso que este equipo destacara por su cámara fotográfica, es por esto que es de alta resolución, con estabilizador de imágen, autofoco, flash, ISO 800 y su lente esta fabricada por Schneider Kreuznach. El lente, viene enmarcado por una rueda para controlar el Zoom (digital).

    Tiene capacidad para grabar videos a 120 cuadros por segundo, los que pueden ser subidos a Youtube gracias a una aplicación que trae integrada, junto con la conectividad HDSPA.

    Junto con las características antes descritas, el equipo incorpora un reproductor de música, radio FM, 170 MB de memoria interna (ampliables con tarjetas microSD), Bluetooth 2.0 y por si lo anterior fuera poco, es capaz de reproducir videos DivX.

    viewty-004.png

    Primera mirada

    El equipo en revisión, corresponde a uno utilizado por las operadoras para certificar su correcto funcionamiento en las redes existentes en nuestro país (Chile); por lo además del equipo, sólo nos entregaron el cargador para este review.

    De igual forma, vale aclarar que este modelo tiene 2 variantes, una con capacidad para funcionar en redes 3G y otra sólo con conectividad 2.5 G. A simple vista, se pueden diferenciar ya que la versión 3G tiene una cámara en la parte frontal (videoconferencia), mientras que la otra no tiene esta cámara (modelo que revisamos).

    En una mirada en detalle, se puede apreciar que el equipo se aprecia robusto en su construcción. El hecho que este construido en metal y que no tenga partes móviles ayuda bastante en esto.

    A simple vista, destaca su amplia pantalla de 3 pulgadas del tipo táctil y la existencia de sólo 3 botones en la parte inferior de la misma.

    Por el costado derecho del equipo, vemos el multiconector propietario. Con el cual podemos cargar el equipo, transferir información a nuestro PC o instalar el manos libres alámbrico. Este es un punto en contra del equipo, puesto que no cuenta con un conector stándard de 3.5 mm.

    viewty-005.png

    Al costado izquierdo, podemos ver los botones que nos permiten controlar el modo en el que queremos ocupar la cámara (fotografía, video o visualizar imágenes), bloquear la pantalla y sacar fotos o grabar videos.

    En la parte posterior, resalta su cámara de gran calidad, el flash xenón y el scroll que nos permite manejar el zoom, volúmen y desplazamiento.

    viewty-006.png

    Al sacar la tapa trasera, podemos ver el compartimiento de la batería, el lugar donde va la SIM Card y la ranura microSD.

    Uso de la interfaz táctil

    viewty-007.png

    Uno de los atractivos del equipo, es que su pantalla es del tipo táctil y además, produce una vibración cuando la tocamos.

    En comparación con la pantalla del iPhone, la del Viewty es un poco más tosca para funcionar. Esto quiere decir que se debe presionar con mayor firmeza para realizar las distintas acciones. Al mismo tiempo, no es multitáctil, por lo que no se pueden realizar las mismas acciones que nos permite la del iPhone.

    El funcionamiento de la interfaz es simple y elegante. Los menús son desplegados aprovechando al máximo la gran pantalla. El paso desde una pantalla a otra es fluida aunque por momentos se nota una cierta demora en la carga de algunas aplicaciones.

    viewty-008.png

    El teclado numérico desplegado es amplio, por lo que no cuesta marcar un número. La navegación por la lista de contacto es un tanto complicada si sólo usamos la pantalla para desplazarnos por ella, para eso ayuda bastante la rueda que rodea la cámara, puesto que nos sirve como scroll para avanzar o retroceder.

    viewty-009.png

    Si queremos enviar un mensaje de texto, tenemos la opción de ingresar las letras con un teclado que se muestra en forma vertical (similar al del iPhone), pero también tenemos la opción de ingresar cada letra en forma manuscrita (como en las Palm), aunque esta última opción es bastante complicada, lo que se traduce en que uno opte sólo por el teclado.

    viewty-010.png

    La cámara integrada es uno de los puntos fuertes del equipo, las imágenes obtenidas son nítidas y la ayuda del estabilizador se nota cuando tomamos imágenes en movimiento.

    Los videos en formato DivX se ven muy bien en la pantalla. Incluso los subtítulos se ven claros, considerando el tamaño de la pantalla en relación a un televisor normal. El parlante integrado en la parte posterior, nos permite tener audio con una calidad más que aceptable.

    Palabras al cierre

    El LG Viewty es un terminal de gama alta, con prestaciones que no encontramos en los móviles que comúnmente se venden en el mercado. Esta pensado para usuarios exigentes que buscan lo último en tecnología (pantalla táctil) y con una cámara de alto nivel.

    Lo bueno

    • Batería de gran capacidad y autonomía
    • Cámara de gran calidad, incluso con condiciones limitadas de luz
    • Excelente reproducción de videos

    Lo malo

    • Para cambiar la tarjeta microSD, es necesario sacar la batería
    • No cuenta con zoom óptico
    • Al igual que otros móviles con pantalla táctil, parece que tienen un imán para registrar la grasa de los dedos

    Lo feo

    • No posee un conector de audio estándar

    Travis Pastrana deslumbró al público de los X Games con este doble backflip


    Travis Pastrana deslumbró al público de los X Games con este doble backflip

    Travis Pastrana deslumbró al público de los X Games con este doble backflip

    Adam Jones medalla de oro en la categoría Freestyle de los X Games

    Nate Adams y Jeremy Stenberg se reparten la plata y el bronce

    Adam Jones medalla de oro en la categoria Freestyle de los X Games

    Paul Buckley/Shazamm/ESPN Images El oro, plata y bronce de la categoría de Freestyle de los X Games ya tienen dueño.

    España: salvaje golpiza a una joven ecuatoriana

    La adolescente fue brutalmente agredida por otra chica española en Colmenarejo. La paliza fue registrada con la cámara de un teléfono celular. El video circuló entre los habitantes de ese pueblo hasta llegar a la intendenta local. El embajador de Ecuador en Madrid pide que se investigue la golpiza

    El hecho ocurrió en medio de la polémica por los inmigrantes.

    El hecho ocurrió en medio de la polémica por los inmigrantes.